Muchas personas creen que, cuando las deudas son con Hacienda o la Seguridad Social, no existe ninguna solución.
Este caso real de Segunda Oportunidad, demuestra que sí hay salida, incluso cuando parece que todo está perdido.
Hoy compartimos la historia de un trabajador del sector del transporte que, gracias al concurso de acreedores de persona física (Segunda Oportunidad), pudo eliminar gran parte de sus deudas, ordenar el resto y recuperar la tranquilidad para volver a emprender en el futuro.
Cuando emprender se convierte en una carga imposible.
Nuestro cliente era autónomo del sector del transporte, dedicado a mudanzas y montajes de escenarios.
Durante años trabajó con esfuerzo, asumiendo los elevados costes propios de su actividad: mantenimiento del camión, gastos fijos, combustible y cuotas de autónomo.
El problema llegó cuando comenzaron los retrasos en el pago de sus facturas. Esa falta de liquidez provocó que no pudiera hacer frente a sus principales obligaciones: impuestos y cuotas con la AEAT y la Seguridad Social.
A pesar de intentar fraccionar las deudas, los pagos trimestrales se acumulaban y se volvían imposibles de asumir. La situación llegó a tal punto que nuestro cliente se vio obligado a vender su camión y abandonar temporalmente su proyecto empresarial.
De autónomo a asalariado: una decisión difícil, pero necesaria.
Ante este escenario, nuestro cliente tomó una decisión dura pero responsable:
Dejar de ser autónomo y pasar a trabajar como asalariado, para poder tener ingresos estables y no seguir generando nuevas deudas.
Sin embargo, las deudas del pasado seguían ahí. Más de 100.000 € acumulados, principalmente con organismos públicos, que no podía pagar y que le impedían mirar al futuro con tranquilidad.
Fue entonces cuando acudió a Dueñas Abogados buscando una solución real.
El concurso de acreedores como vía para volver a empezar.
Tras estudiar su situación personal y económica, nuestro equipo le asesoró para presentar un concurso de acreedores de persona física (segunda oportunidad).
El objetivo no era solo eliminar deudas, sino ordenar su situación, protegerle y permitirle tomarse un receso para, más adelante, poder volver a emprender con conocimiento y seguridad.
El juzgado admitió el procedimiento y, tras su tramitación, concluyó que:
- Nuestro cliente no había actuado de mala fe.
- La generación de las deudas se debió a factores externos, como retrasos en los pagos de clientes y los elevados gastos fijos del negocio.
- Era necesario darle un margen para rehacer su vida económica.
El resultado: deudas eliminadas y un plan viable con Hacienda.
Gracias al procedimiento concursal de Segunda Oportunidad, conseguimos:
✅ Eliminar por completo las deudas con la Seguridad Social (TGSS).
✅ Reducir de forma muy significativa la deuda con la AEAT, alcanzando un plan de pagos personalizado, adaptado a su situación económica actual.
✅ Levantar los embargos que pesaban sobre él.
✅ Cerrar el procedimiento judicial con éxito.
Actualmente, nuestro cliente está cumpliendo con las cuotas acordadas con la Agencia Tributaria y ha dejado atrás la presión constante de unas deudas inasumibles.
Una nueva etapa, con la vista puesta en volver a emprender
Hoy, nuestro cliente afronta esta nueva etapa con tranquilidad y optimismo.
Ha recuperado la estabilidad, ha dejado atrás el miedo y mantiene viva la expectativa de volver a ser empresario en el futuro, esta vez con una visión más realista y sin la carga de las deudas del pasado.
Este caso demuestra que el concurso de acreedores y la Segunda Oportunidad funcionan, incluso cuando las deudas son con organismos públicos.
La Segunda Oportunidad también es para ti.
En Dueñas Abogados acompañamos a autónomos y particulares que creen que ya no tienen salida.
Analizamos cada caso de forma personalizada y buscamos soluciones legales reales, humanas y adaptadas a cada situación.











