Hoy compartimos un caso especialmente delicado, de orden de protección, en el que una defensa penal rigurosa y bien preparada fue determinante para proteger los derechos de nuestro cliente desde las primeras fases del procedimiento.
La situación:
- Nuestro cliente acudió al despacho tras ser denunciado por una presunta agresión sexual a una menor.
- Desde el inicio, defendimos su total inocencia, al considerar que los hechos denunciados no eran ciertos.
- En este tipo de procedimientos, es habitual que se soliciten medidas cautelares de especial gravedad, como la orden de protección.
- Tanto la acusación como el Ministerio Fiscal interesaron una orden de protección de alejamiento y la prohibición de comunicación.
El reto:
1.- Afrontar un procedimiento de extrema sensibilidad y complejidad jurídica.
2.- Evitar la adopción de medidas cautelares restrictivas de derechos sin base objetiva.
3.- Preparar una defensa sólida desde el primer momento, especialmente en la comparecencia judicial.
La estrategia legal:
1️⃣ Estudio exhaustivo del procedimiento y de las circunstancias personales y procesales del cliente.
2️⃣ Preparación rigurosa de la declaración de nuestro cliente, logrando una exposición clara, coherente y fiel a los hechos, negando cualquier tipo de agresión.
3️⃣ Análisis detallado del relato de la denunciante durante la comparecencia.
4️⃣ Puesta de manifiesto de contradicciones e inconsistencias relevantes en su declaración.
5️⃣ Defensa técnica orientada a acreditar la inexistencia de un riesgo objetivo, requisito imprescindible para la adopción de una orden de protección.
El resultado
✅ La jueza entendió que no concurría una situación de riesgo objetivo que justificara la adopción de medidas cautelares.
✅ Se dictó auto denegando la orden de protección, así como la orden de alejamiento y la prohibición de comunicación solicitadas.
✅ Se evitó la imposición de medidas gravemente restrictivas de derechos para nuestro cliente.
La resolución fue dictada por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer, que valoró de forma detallada las declaraciones practicadas y la ausencia de elementos objetivos que justificaran la adopción de la medida solicitada.
Un paso clave en la defensa
Aunque el procedimiento penal continúa, esta decisión supone un avance muy significativo en la estrategia defensiva y refuerza la línea sostenida desde el inicio: la inexistencia de hechos que justifiquen las medidas solicitadas.
Las órdenes de protección no son automáticas. La ley exige que exista un riesgo real y objetivable, debidamente acreditado. Una defensa penal especializada desde las primeras fases del procedimiento es esencial para garantizar los derechos del investigado.
En Dueñas Abogados, abordamos los procedimientos penales con máxima seriedad, rigor técnico y respeto absoluto al proceso judicial y a todas las partes implicadas.
Si te enfrentas a un procedimiento penal, contar con asesoramiento especializado desde el inicio puede marcar la diferencia.











